Resulta increíble escuchar como desde el gobierno español
que preside Mariano Rajoy, venden estos últimos días una “recuperación
económica” de la que todo el mundo oye hablar, pero solo en la calle Génova son
capaces de ver y vivir.
Cierto es que empieza a aparecer algo más de movimiento en
el mercado laboral, lo que en La Moncloa no son capaces de reconocer es la
precariedad de ese mercado laboral.
El gobierno del Partido Popular subió impuestos nada más
llegar a la Moncloa con el único objetivo de poder bajar la deuda pública del estado, no conseguido el objetivo anuncian
una bajada de impuestos para reactivar el consumo y el empleo, sin darse cuenta
que el estado actual de los precios así como la precariedad de los sueldos
hacen imposible que suba el consumo, por no hablar de que un empleo precario no
mejora en nada la calidad de vida.
Lo único que salva al país del hundimiento es la caridad del
hombre humilde, porque mientras el gobierno miente a todo los españoles sobre
la solución que ha dado al desastre que sembró Aznar y crió con esmero
Rodríguez Zapatero, no persigue ni se culpa a los grandes defraudadores ni a
los cientos de corruptos que siembra y brota de la política española.
Escuchar como los ministros y dirigentes del Partido Popular
presumen de la recuperación económica, es aberrante y debería ser motivo
suficiente para que no reciban ningún voto en la próxima cita con las urnas.
No necesitamos que nos mientan y nos engañen más, no
necesitamos necios y embusteros que protejan al fuerte y golpeen al líder y al
humilde, olvidándose que los colores de la bandera de este país se forjan día a
día con el sudor y las lágrimas de la gente humilde.

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